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domingo, 26 de octubre de 2014

Chevrolet Captiva Sport 2.4L AT - Parte 2: Conducción, equipamiento y consumo


Pongo la llave en el contacto, abro el switch y una cantidad de testigos alumbran el tablero, un recordatorio en la pantalla central me indica que el primer cambio de aceite se acerca, enciendo el 2.4 litros con inyección directa y pongo la caja en D, el freno "de mano" ahora podría llamarse "de dedo", pues se activa con un pequeño interruptor ubicado detrás de la palanca de cambios, este interruptor acciona mediante un motor eléctrico a un tambor de freno que está ubicado dentro del disco de freno trasero, es decir atrás tiene disco y campana como los Optra/Nubira.


Saco la Captiva del estacionamiento, hay buena visibilidad y debido a las dimensiones compactas de su carrocería es una tarea sencilla (mide 4,57 metros de longitud, ligeramente menos que un Mazda3 Sedán), aunque el diámetro de giro de 12,3 metros no es uno de sus fuertes si lo comparamos con el de un automóvil, PERO comparado con el de otros SUV es similar. Lo primero que noto es el tacto de la dirección, esperaba encontrarme con una dirección sobre asistida y aislada pero me asombro gratamente al sentir que tiene un tacto duro, aquí se notan los genes Opel.




Caballo grande... ande o no ande...
En Colombia estamos acostumbrados a los carros pequeños, acá un Mazda6 o una Ford Explorer son considerados carros "grandes", en ese orden de ideas muchos compran un SUV compacto (por no decir pequeño) como una Captiva o una Sportage porque se sienten más seguros y creen que serán más "respetados" en el tráfico, ¿y cómo le va en ese aspecto a la Captiva?

Vamos hacia el norte de Bogotá y aunque hemos salido temprano para evitar el tráfico sólo podemos transitar unos minutos hasta encontrarnos con un gran atasco, y como no podía ser de otra forma caos y más caos, hora de probar si la Captiva se abre paso más fácil que un automóvil, la respuesta corta es que en algunas ocasiones sí, al parecer la estampa de SUV es suficiente para que le cedan a uno el paso con más facilidad que yendo en un Twingo (por poner un ejemplo); punto para la Captiva.


Las vías de Colombia están llenas de huecos.
Muchos compran un SUV o una camioneta por los huecos, con calles mal hechas como las Bogotanas es una ventaja y en ese aspecto la Captiva se comporta de forma sobresaliente, la suspensión es suave y absorbe muy bien las irregularidades, huecos, baches, desniveles, reductores de velocidad, imperfecciones en la vía y demás elementos que abundan en el asfalto de nuestras vías, sumado a esto la versión con motor 2.4 equipa llantas 235/60 R17 que gracias a su alto perfil ayudan aún más a la comodidad y permitirían una eventual salida a carreteras destapadas sin temor de dañar una llanta o romper un rín.


Y esta característica de la Captiva es de admirar, pero desafortunadamente es algo en vía de extinción, porque estamos en una época en que la tendencia de los fabricantes es equipar a sus vehículos con rines más grandes y llantas de perfil más bajo, los cuales se convierten en un dolor de cabeza a la hora de pasar por los huecos y de salir a carreteras sin asfaltar, reducen la comodidad, son más costosos de cambiar y el único beneficio en un SUV/camioneta sería para mejorar (casi imperceptiblemente) la respuesta de la dirección, pero ¿vamos, en serio?, ¿alguien cree que un SUV con un diminuto motor atmosférico y 1500 Kg de peso puede ser tan "deportivo" como para justificar rines de 18 pulgadas?, esa es otra de las razones por las que me ha gustado la Captiva, es honesta, no pretende ser algo que no es, de hecho, creo que es un vehículo subestimado en muchos aspectos y que al final termina asombrando.


El equipamiento.
Otro de los puntos fuertes de las Captiva Sport, y es que desde la versión básica se han cuidado de poner todo el equipamiento de seguridad activa y pasiva, encontramos doble airbag frontal, dos airbags laterales (en los asientos delanteros), dos airbags de cortina para proteger las cabeza de los ocupantes de adelante y atrás, frenos con ABS y EBD, control de tracción TCS y control electrónico de estabilidad (Stabilititrak), su competencia directa carece de todos estos elementos y eso convierte a la Captiva en la más equipada del segmento y de paso la más segura.

Gracias a todos estos elementos de seguridad la Captiva logró cinco estrellas en pruebas de choque de EuroNCAP, el puntaje más alto y un resultado totalmente equiparable con la versión comercializada en Colombia.




Entre su equipamiento también cuenta con computador de abordo, encendido automático de luces, sensor de lluvia, sensor de empañamiento, TPMS (Sistema de supervisión de presión en las llantas), control de radio en el volante, una consola central con espacio para suficiente para un pequeño bolso o incluso una botella de dos litros y donde se pueden esconder los objetos más valiosos, algo muy práctico sobre todo en una ciudad donde es habitual que en un semáforo los amigos de lo ajeno rompan un vidrio para robar a los ocupantes y llevarse todo lo que encuentren a la vista.

Esta versión no contaba con el excelente sistema ChevyStar, el cual merece una entrada aparte pues es bastante completo y complejo, este sistema puede monitorear el vehículo satelitalmente, detectar que ha ocurrido un accidente, bloquear el motor en caso de robo (así cambien la ECU no podrían robarlo), abrir el vehículo en caso de dejar las llaves adentro, entre otras funciones. La versión más equipada con el motor 2.4 lo trae de serie así como la versión con motor de 3.0 litros.

Hoy en día la Captiva también cuenta con el sistema de infoentretenimiento MyLink, aunque esta Captiva de la prueba no lo alcanzó a traer, este sistema incluye una pantalla táctil donde en esta Captiva iba el radio, que entre otras funciones tiene Bluetooth, comandos de activación por voz para algunas funciones del sistema, aplicaciones e inclusive un recordatorio de pico y placa.


Espacio interior.
Otro punto sobresaliente de la Captiva es el espacio, cuatro personas irán con total comodidad aún si son de una estatura mayor al promedio, si hay un quinto ocupante este no irá tan cómodo, algo que pasa en casi cualquier vehículo, la única "pega" que le veo al quinto ocupante es que no hay apoyacabezas central, único elemento de seguridad pasiva que le hacía falta a este vehículo.


En cuanto al portaequipajes, hay 420 litros de capacidad y múltiples configuraciones, en caso de necesitar más espacio los asientos se pueden abatir en proporción 60/30, las herramientas están bien organizadas en unos módulos muy bien presentados con múltiples espacios para ubicar diversos elementos del equipo de carretera, aquí el único contra es la llanta de repuesto de tipo "galleta" o de emergencia, sin embargo en todo caso hay espacio suficiente para una llanta de repuesto de tamaño normal.


Conducción y consumo.
El motor de 2.4 litros con inyección directa y 182 caballos podría parecer pequeño para el tamaño y peso de la Captiva, pero lo cierto es que va muy bien, a pocas rpm no responde tan bien (algo que mejora mucho en la versión de 3.0 litros), sin embargo sube muy bien de revoluciones y estando en la parte alta del tacómetro tiene bastante potencia, me ha sorprendido gratamente este motor.

En una entrada anterior expliqué parte del interesante funcionamiento de este tipo de motores de inyección directa, si se lo perdió aquí dejo el enlace: http://andrespradagarcia.blogspot.com/2013/01/por-que-usar-gasolina-extra-en-vez-de_16.html


El único pero que le veo al conjunto es la transmisión, se trata de una de seis velocidades y convertidor de par (de las de toda la vida), así que en el papel suena bien, pero es de esas transmisiones que se quedan pensando más de la cuenta sobre todo si se acelera a fondo, comparada con una caja de doble embrague de Audi o una ZF de BMW la comunicación entre la caja y el motor al acelerar a fondo sería algo así:


La caja tiene un modo ECO que varía su programación para mejorar el consumo, la respuesta del acelerador también es distinta en este modo (algo usual en aceleradores electrónicos con este tipo de sistema), sin embargo el consumo no es su punto fuerte, en condiciones muy desfavorables (tráfico denso de sábado en Bogotá) y con una gran cantidad de tiempo en "arranco, freno, arranco, freno" el consumo obtenido fue de 6.4 Km/litro, que son unos 24 Km/galón, en un breve momento (muy breve) en que pude mantener velocidad constante de 60-70 Km/h el consumo instantáneo estuvo en 75 Km/galón; gracias a la inyección directa se pueden obtener consumos bajos en condiciones muy favorables.


Otro "pero" de la caja es el modo "mecánico", que permite hacer los cambios desde un botón situado en el selector o palanca de cambios, aparte de estar en una posición incómoda es un sistema que simplemente no funciona, si le pedía que buscara un cambio más largo para reducir consumo, no lo hacía, inclusive cuando las rpm y la carga del motor lo hubieran permitido sin problema, para lo único que funciona medianamente bien es para hacer retenciones con el motor, por ejemplo en una bajada.


Al final he quedado muy contento con la Captiva en su versión de acceso, su suavidad, el motor y el equipamiento de seguridad la convierten en una excelente compra, muy apropiada para nuestras calles, sus competidores en ese rango de precios (menos de 60 millones) no ofrecen todo el equipamiento o seguridad que tiene la Captiva y en algunos casos tampoco la comodidad.

Parte 1: http://andrespradagarcia.blogspot.com/2014/10/chevrolet-captiva-sport-24l-at-parte-1.html

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